Para que exista una buena relación educativa entre el alumno y los aprendizajes debe haber una mediación pedagógica fundamentada por el docente, por tal motivo la intervención del maestro debe basarse en sus competencias que a lo largo de sus experiencias, vivencias, teorías y prácticas en el aula haya obtenido. Esto favorecerá ampliamente en la constitución de las respuestas a las exigencias que piden la sociedad y también sus propios alumnos. Por lo que es transcendental fundamentar sus saberes a las necesidades, características, intereses grupal e individual de los educandos.
La actividad que se realizó en la semana 7, principalmente la información recabada en la plantilla, permitió visualizar aun más la importancia de la información de las diversas fuentes sobre lo que será mi propuesta de intervención, a la misma vez amplio las perspectivas de cómo abordar el tema central de la formación cívica y ética como eje transversal en las demás asignaturas que constituyen el mapa curricular en la educación primaria.
Las intervenciones que realice como docente tanto dentro como fuera del salón, serán más especificas en torno a lo que se espera que sea la educación hoy en día, cabe mencionar que uno de los objetivos que busco; es idealizar mi forma de enseñar conforme a las características de mis alumnos a fin de lograr una educación afable al desarrollo de competencias y no aisladas unos de otros.
Con esta actividad reafirmo que la intervención pedagógica es la base que fundamenta la educación, los buenos resultados se darán solo a partir del interés y compromiso del maestro con sus alumnos, es por ello interesante rescatar que el cambio lo da el docente porque a él alude que existan o no buenos resultados. Con un cambio aunque sea pequeño da sin duda la gran diferencia, todo depende del esfuerzo y tiempo que se dedique a la tarea de educar.
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viernes, 9 de abril de 2010
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